Hay frases que tienen magia. Un poder especial para influir en nuestros hijos. Y esta es una de ellas.
En lugar de decirle lo que debe o no debe hacer para obtener buenas consecuencias o evitar las malas, te recomendamos que recurras a esta frase mágica: «toma una decisión. Confío en ti«.
Es posible que tome una mala decisión, pero ejercer su derecho a tomar decisiones y asumir consecuencias compensa esa equivocación.
Y si la decisión es trascendente, añade la segunda frase: «¿Qué crees que ocurrirá si tomas esa decisión?«





