Si abusas del “no”:
- Aumentará el sentimiento de impotencia y ansiedad de tu hijo
- Aumentarán sus ganas de desafiar
- Le cortarás “las alas”
- Le obligarás a desobedecer
- Acabarás minando su iniciativa
Hasta para decir que “no”, es necesario utilizar un lenguaje positivo. Sustituye el “no” por un “sí, cuando…”Por ejemplo:
¿Puedo ver la tele?
- En negativo: No, porque no has recogido la habitación
- En positivo: Si, en cuanto recojas la habitación.
Dos reglas de oro:
- Negar con frases positivas aumenta la probabilidad de colaboración.
- Si utilizas la negación, explica las razones para hacerlo, igual que harías con tu pareja o tu jefe. No es diferente con tu hijo.





