Cada nuevo aprendizaje significativo supone una modificación en la estructura cognitiva de tu hijo.
¿Qué quiere decir esto? Que cada nueva experiencia, si está mediada por ti, puede convertirse en una potente trasformación cognitiva y afectiva.
Por este motivo, aprovecha cada nuevo día para proporcionarle todas las oportunidades posibles para que modifique su mente, la adapte a su entorno y la flexibilice. De esta manera, cada pequeño cambio se tornara como una pequeña bola de nieve que mientras rueda colina abajo, engrandece su tamaño.





