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Mi hijo se toca: consejos prácticos

consejos prácticos
Alrededor de los 3 o 4 años, la mayoría de niños y niñas descubrirán zonas de su cuerpo que les producen una especial sensación de placer y es por ello que, poco a poco, y con mayor o menor asiduidad, comenzaran a tocarse sus genitales a la búsqueda precisamente de esta sensación placentera, comportamiento ante el cual son muchos los padres y madres que se inquietan y que no saben como actuar: ¿hay que reñirles?, ¿hay que distraerlos?, ¿se debe consentir esta conducta?
Algunas sugerencias sobre cosas que puedes hacer:
  • Tómatelo con calma. Lo que realmente es importante no es el comportamiento del niño sino la respuesta del adulto. El niño no va a comprender de golpe la moral sexual de los adultos por mucho que intentes explicársela.
  • Recurre a tu sentido del humor y ríete con él o ella si, por ejemplo, cuando les estás bañando hacen algún comentario sobre sensaciones de placer. Comparte con ellos el valor del placer como algo bueno y no como algo que puede hacerte sentir mal o culpable.
  • Deja al niño o niña que desarrolle su juego y, en todo caso, vigila simplemente que no se haga daño, o si es niña, que no se introduzca objetos en la vagina.
  • Conviene revisar que la conducta de tocarse no sea debida a picores producidos por alguna molestia de la ropa o infección local.
  • Es conveniente enseñar a los niños y niñas una conducta de higiene adecuada para evitar irritaciones e infecciones.
  • Si la conducta es muy repetitiva, aprovecha cuando los bañes para revisar discretamente si existen signos de irritación genital, o pequeñas heridas. De todas maneras, como la irritación genital es molesta, lo más probable es que, si llega a producirse, la conducta desaparezca por si sola, al menos durante algunos días.
  • Si la conducta es muy repetitiva, habla tranquilamente de ello con tu hijo o hija. Puedes utilizar una comparación del estilo de que comer helado es bueno y placentero, pero que abusar puede producir dolor de estómago.
  • Si es el caso, también puedes comentarle como a algunas personas, este tipo de conductas les molestan y que es mejor no hacerlo cuando estén presentes, simplemente por una cuestión de respeto. En todo caso cuida de no señalar que el tocarse sea malo en sí mismo.
  • Piensa que a medida que el niño o la niña crezca va a descubrir una infinidad de cosas interesantes más allá de su propio cuerpo, por lo que lo mejor es dejar que este proceso de desplazamiento de la atención se produzca espontáneamente.
Algunas sugerencias sobre cosas que no debes hacer:

 

  • No hay que castigar al niño que se toca ni hacerle ningún tipo de amenaza, ya que esta actitud transmite el mensaje de que lo que está haciendo es malo, cuando no es así.
  • No intentes distraer al niño o niña ya que puede aprender que cuando quiera disfrutar de tu compañía (llamar la atención) lo único que ha de hacer es empezar a tocarse y al poco te verá aparecer inquieto/a.
  • No te escandalices, piensa que para él o ella tocarse es normal y divertido.

En definitiva, cuanto menos caso hagas de esta conducta, más posibilidades tienes de que pase antes, …y viceversa.

Y si a pesar de todo esto, consideras que la conducta de tu hijo o hija es excesiva o que no es placentera sino que se acompaña de un cierto malestar o angustia, es mejor que pidas consejo al pediatra o a un psicólogo infantil.

Pere Font
Psicólogo. Director del Instituto de Estudios de la Sexualidad y la Pareja

  

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